Por MªCarmen Cazcarra
Directora de Cazcarra Image Group
La corbata: elección clave en el estilismo masculino
La corbata es una prenda que, siendo sólo un trozo de tela, puede acaparar todas las miradas. La clave está en una elección adecuada: buen tejido, detalles justos y una buena combinación con traje y camisa.
Son muchos los hombres ejecutivos que necesitan utilizar traje para su trabajo diario y que se ven obligados a combinar en cada jornada que empieza camisa y corbata. Si la elección es acertada, el efecto será muy positivo. Pero si el resultado es una mala combinación, será centro de todos los comentarios.
Para estos casos, es recomendable contar con tres camisas básicas: una celeste, una rosa o lavanda y una blanca, que permiten hacer combinaciones ilimitadas. Del mismo modo, es recomendable tener tres trajes: uno azul marino, otro gris y otro negro, que permitirán combinar fácilmente todas las camisas.
El uso de las corbatas puede ser un pelín más arriesgado. Se trata de una de las maneras más fáciles para ir acorde con las tendencias de moda, ya que como se trata de una prenda clásica, siempre está ahí y nunca pasa de moda, renovándose constantemente y marcando tendencias. Las corbatas reflejan muchas veces la personalidad, posición y estilo de vida de cada hombre. Las personas conservadoras suelen utilizar corbatas oscuras, normalmente azules con líneas grises o a inversa. Por otro lado, las personas más bohemias, de perfil menos conservador y más creativo, suelen utilizar corbatas de vistosos colores y originales estampados.
Lo primero que se debe considerar en el momento de elegir una corbata es la calidad del tejido, que permitirá una mejor caída. Todas las opiniones coinciden en apostar por la seda natural, dúctil al tacto y resistente a las arrugas y dobleces. Otras opciones son el cashmere o el crêpe. Para el verano, el algodón y el lino son dos buenas opciones.
En cuanto a los calores, la variedad es ilimitada. Actualmente, todo está permitido. Las corbatas de noche, suelen ser más brillantes que las de día. Los colores más clásicos son los azules y los grises, además del marrón con sus variantes: ocres, cremas, etc. Los colores más pálidos son recomendados para los morenos y los rubios pueden optar por los marrones o azules. Las corbatas de colores sólidos, siempre son impactantes y elegantes, especialmente si son de tejidos de alta calidad. Los más atrevidos de utilizar serían los rojos, burdeos y anaranjados. Si buscas algo más elegante, una buena opción es el gris o el negro.
En la corbata, no hemos de olvidar la importancia del nudo, ya que es la única “fantasía” que se puede permitir un caballero en su vestuario formal. Existen diferentes tipos. El americano (o four in hand), es más sencillo de hacer y permite aplicarlo en corbatas un poco más gruesas. Maltrata menos el tejido, ya que implica menos giros. Por otro lado, el nudo Windsor o inglés, todo un clásico, es más complicado y considerado por algunos como “aburrido”, ya que siempre queda igual, a diferencia del americano, que varía dependiendo de la corbata. Lo comenzó a lucir el duque de Windsor en 1936. Una variación muy popular de este nudo inglés es el Medio Windsor o español, que consiste en dar una vuelta menos que en el tradicional.
Una historia milenaria
El primer rastro de corbatas se encontró en el Mausoleo del Emperador chino Shih Huang Ti, datado de varios siglos antes de Cristo. En dicho descubrimiento se pudo contemplar como todos los soldados de terracota que acompañaban a su líder llevaban corbatas en el uniforme. Siguiendo el rastro llegamos al imperio romano, donde los oradores se ataban un pañuelo al cuello para calentar las cuerdas vocales. Muchos años después, en 1660, Luis XIV de Francia, invitó a su corte a militares croatas que en su uniforme incluían una llamativa corbata de colores brillantes. Al rey le gustó tanto que decidió incorporar este elemento al uniforme del ejército francés. Los franceses llamaron a esta prenda “cravate”, por los croatas que habían inspirado esta nueva costumbre, y de ahí proviene la raíz etimológica de la palabra española “corbata”.
La mejor manera de lucir una corbata
- La corbata nunca debe sobrepasar la cintura del pantalón. Por encima del cinturón no debe asomar ninguno de sus extremos.
- La parte más estrecha de la corbata, no debe verse nunca por detrás de la parte ancha.
- Los nudos de la corbata deben estar siempre apretados y ajustados al cuello, que no se deje ver el botón superior de la camisa.
- No utilizar dibujos de corbatas y camisas similares. Por regla general, con sus excepciones, a camisas estampadas corbatas lisas y a camisas lisas corbatas estampadas.
- Cuando se lleva corbata, se debe evitar utilizar camisas de botones al cuello.
- No utilice nudos grandes con cuellos de camisa pequeños y viceversa.
- Estampados florales o colores fucsias no son muy apropiados para reuniones de negocios.
- Es recomendable comprar corbatas que sean versátiles en sus combinaciones para con los trajes y camisas.
- Es preferible gastar un poco más en la calidad de las corbatas que no en la cantidad.
- Ante la duda de combinar camisa y corbata, una opción siempre acertada es una camisa blanca sobre la que combina cualquier corbata.
- Es correcto usar traje, camisa y corbata en los mismos tonos, aunque no sean exactos.
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