Por MªCarmen Cazcarra
Directora de la Escuela Superior de Imagen Cazcarra
3. Aplicaciones prácticas de la Asesoría de Imagen
Todos y cada uno de nosotros tomamos diariamente decisiones que condicionan de manera directa la imagen que transmitimos a los demás. Elegimos vestuarios, peinados, maquillajes... pero también palabras, gestos, comportamientos... Como se suele decir “nunca hay una segunda oportunidad para causar una primera impresión” y vale la pena trabajarla para que sea la mejor posible. Es aquí donde intervienen los conocimientos del Asesor de Imagen.
La Asesoría se aplica a diversos ejes complementarios que unidos componen la imagen integral de la persona. Una de ellas es la
asesoría de belleza, que supone la orientación en aspectos estéticos: qué peinado y color de pelo nos favorece, qué maquillaje llevar en cada ocasión, qué cuidados necesita nuestra piel, etc.
A esto se le han de sumar los aspectos de
comunicación verbal: saber cuándo y cómo hablar, dirigirse a una audiencia... Pero también el conocimiento y control de la
comunicación no verbal: los gestos y expresión corporal.
A caballo entre la asesoría de belleza y la de comunicación, se encuentra la
asesoría de estilismo en el vestir, que orienta sobre cómo debemos vestirnos según nuestros objetivos y necesidades; qué prendas nos convienen, qué complementos lucir, etc.
Un quinto eje importantísimo, sería el conocimiento de los
protocolos, las habilidades sociales y el saber estar. En este campo, el asesor orienta cómo debemos comportarnos en cada momento, cómo saludar, recibir a invitados, etc.
Un Asesor de Imagen puede ayudar, tanto a hombres como a mujeres a entender su propia personalidad, a reconocer su estilo de vida, su rol social. Pero también a encontrar una imagen adecuada con la que rebosar confianza. Ello supone aprender a reconocer los puntos débiles, intentando mejorarlos o disimularlos, pero también las cualidades y virtudes, potenciándolas al máximo.
Elegir los colores más apropiados y utilizarlos en maquillaje y vestuario; entender las leyes de las proporciones, las escalas, los estilos; lograr el peinado más favorecedor, elegir las gafas adecuadas, las corbatas... Desarrollar unas buenas habilidades sociales, un sentido de la educación, de la cortesía... Una armonía general en aspecto y comportamiento, sin que nada desentone.
¿Y en qué situaciones concretas alguien puede considerar la idea de contratar los servicios de un Asesor de Imagen?
Para empezar, cualquier persona que quiera
cambiar de look o renovar su imagen; en este caso se trataría básicamente de una asesoría de belleza. La que muchos profesionales de la peluquería y estética realizan en sus salones.
También personas que se dispongan a
buscar trabajo, para que aprendan a transmitir sus mejores valores, demuestren autoconfianza, competencia... logrando que así, el que está al otro lado, confíe en sus posibilidades. De la misma manera, un asesor también puede orientar en cómo redactar un CV, una carta de presentación, o simplemente, ayudar al cliente a reflexionar acerca de su trayectoria profesional, próximos objetivos, etc.
Un caso diferente, pero muy significativo en los tiempos que corren, sería el de los
ejecutivos o empresarios que se ponen en manos de un Asesor de Imagen. El objetivo es transmitir profesionalidad, mejorar el discurso, causar buena impresión en los clientes, empleados, proveedores... Pues un directivo transmite, sin duda, la imagen de su empresa.
Por supuesto, también los
profesionales de los medios de comunicación, especialmente en televisión, se someten por motivos obvios a una asesoría integral. El caso más paradigmático es el de los presentadores de informativos, a los que se les diseña minuciosamente una imagen que transmita credibilidad y carisma. Ellos son los que, mirando a los ojos de los espectadores, han de narrar todo tipo de noticias con absoluta transparencia.
Algo similar ocurriría con los políticos, abogados, etc. que también han de someterse a la asesoría integral, con el mismo objetivo de inferir en sus intervenciones credibilidad, autoconfianza, seguridad...
Parejas que organizan su boda, solteros que acuden a agencias matrimoniales en busca de pareja, enfermos terminales o personas que han superado el cáncer, cónyuges de nuevos ejecutivos... en todos estos casos y en muchos otros, la Asesoría de Imagen es recomendable e útil para lograr una buena imagen y un mejor resultado.
IDEAS
- "Nunca hay una segunda oportunidad para causar una primera impresión"
- Un Asesor de Imagen ha de saber minimizar los puntos débiles de la persona y potenciar sus cualidades.
- Muchos profesionales de la peluquería y estética realizan asesorías de belleza en sus salones.
- A los presentadores de informativos se les diseña minuciosamene una imagen que transmita credibilidad y carisma.