PUBLICACIONES Y LIBROSjunio 2006 Especial Maquillaje Nupcial
Fecha de Publicación: Junio 2006Autor: Carmen Cazcarra Medio: Revista Vida EstéticaDescargar Archivo
Por MªCarmen Cazcarra Directora de Cazcarra Image Group El maquillaje nupcial: garantizar la duración en tiempo y espacio El maquillaje nupcial ha de realzar los rasgos de las novias y corregir sus imperfecciones para potenciar así su belleza. El maquillador ha de trabajar con dedicación y cuidado para conseguir un buen resultado que se aprecie tanto al natural como en los registros audiovisuales. Otro reto es que el maquillaje se mantenga duradero en la que es una interminable jornada. Cuando una novia está a punto de casarse, no es el mejor momento de hacer un cambio de look o experimentar con nuevas tendencias. Bajo el mandato de la naturalidad, el maquillaje de novia busca sobre todas las cosas, favorecerla. Las tendencias cambian constantemente, por lo que si para ese día elegimos un estilo excesivamente moderno, años más tarde viendo nuestras fotografías podemos sentirnos absolutamente demodé. Siendo un maquillador profesional de novias, conseguiremos el éxito al comprobar que nuestra clienta se siente totalmente identificada con el maquillaje que le hemos realizado. Nos lo transmitirá el brillo sincero de su mirada y nosotros sabremos interpretarlo. No importa cuales sean nuestros gustos, se trata de su día y, aunque podamos actuar como consejeros y darle a conocer las diferentes posibilidades, es ella la última que debe decidir cómo lucir el maquillaje. Preparando el gran día Días antes de la ceremonia, la novia deberá realizarse una limpieza de cutis y una correcta depilación de cejas; nunca realizar ninguno de estos dos pasos en el mismo día de la boda. Del mismo modo, cualquier otro tratamiento en cabina que sea necesario, ya sea hidratación, oxigenación, tratamiento reafirmante se deberá realizar con suficiente antelación. Arrancaremos el proceso del que será nuestro trabajo para este acontecimiento aproximadamente un mes antes de la fecha con la llamada prueba de novia. Para preparar dicha prueba deberemos informarnos sobre qué vestido llevará y sobre cómo será el peinado. Estos datos nos orientarán para enfocar el maquillaje, pero siempre debemos hablar abiertamente con el interesado para intentar descubrir, directa o indirectamente cuales son sus gustos y preferencias. Le preguntaremos si se suele maquillar mucho, si le gusta el maquillaje contundente o un poco más discreto, si prefiere los colores agresivos o los tonos pastel Una vez tengamos todos los datos, comenzaremos a maquillar a modo de prueba, para plasmar en su rostro la imagen con la que se pueda sentir cómoda. Al finalizar el trabajo, es el momento de corregir poco a poco los pequeños detalles hasta que la clienta y futura novia se sienta totalmente a gusto con el resultado. Al finalizar apuntaremos en una ficha todas las referencias de los productos que hemos utilizado, para que no se nos olvide ningún detalle en el día de la boda. A veces es útil también sacar una fotografía para tener una imagen detallada disponible del resultado de la prueba. No hemos de escatimar tiempo y esfuerzo en realizar una prueba de maquillaje satisfactoria para el cliente. Todo el trabajo que avancemos en esta jornada de prueba tendrá como fruto un maquillaje perfecto y ajustado al cliente en el día D. El proceso, paso a paso
Hasta aquí habremos realizado el maquillaje de base, que es quizá la parte más importante de nuestro trabajo. El resultado debe ser una total perfección en el cutis, dándole un aspecto fresco y natural. Al maquillar a una novia deberemos tener en cuenta tres factores importantísimos que condicionarán nuestro trabajo: La iluminación: Es habitual celebrar las bodas en las tardes estivales o en las mañanas invernales y según sea la época del año la incidencia de la luz solar será distinta. A la hora de realizar el maquillaje, se deberá tener en cuenta la estación y la posición del sol, con el fin de potenciar y utilizar los distintos recursos que nos proporciona la luz en nuestro trabajo de maquillaje. La fotografía: las imágenes captadas durante el día de la boda serán un recuerdo gráfico del acontecimiento para toda la vida. No hemos de olvidar que serán irrepetibles. Por ello, en el maquillaje deberíamos evitar sombras demasiado marcadas, barras de labios brillantes, bases grasas y sombras nacaradas, ya que todos estos maquillajes en su encuentro con el flash producen brillos no deseados que estropean el resultado final de la fotografía. La duración: las bodas son acontecimientos muy largos que se prolongan durante horas. Tras la ceremonia viene el banquete y le prosigue la posterior fiesta. Por este motivo en días como éste será muy importante la fijación de los productos, para que resistan a los besos de felicitación o a las lágrimas emotivas. Será importante que el maquillaje se pueda recomponer, por ello es importante que la novia lleve la misma barra de labios que le ha aplicado la maquilladora, una borla y polvos sueltos. Los maquilladores especializados utilizan una serie de productos auxiliares que garantizar la fijación del maquillaje en las condiciones más adversas, logrando que no se corra ni desaparezca. Más información: Productos Ten Image de Cazcarra Telf. 93 303 48 60 |
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Telf: 902 300 420







